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miércoles, 7 de marzo de 2018

¿QUIERES CONSEGUIRLO?, DISPUTA TU G.P (Gran Premio)


¿QUIERES CONSEGUIRLO?, 
DISPUTA TU G.P (Gran Premio)


¡Decidido, voy a por aquello que me he propuesto!, ¡a por todas!, pero...un momento, ¿por dónde empiezo?, ¿cómo sabré si voy por buen camino y si estoy más cerca o no de conseguirlo?, ¿qué debo hacer para no desenfocarme o distraerme en mi andadura?, ¿qué ritmo debo de llevar?.

Cuando hemos tomado la firme decisión de ir a por algo, ya sea un propósito o un proyecto de cualquier tipo, llamémoslo "OBJETIVO", y nos proponemos conseguirlo, no tarda mucho en irrumpir en nuestra mente ciertas cuestiones con sus correspondientes dudas que nos obligan a hacer un primer alto en el camino haciéndonos reflexionar sobre ellas.

Sin embargo, si estamos completamente decididos e independientemente de esta serie de cuestiones, debemos pensar que tenemos ya gran parte del reto encauzado y estaremos mejor preparados para minimizar el fracaso, ¿por qué? le invito a que lea o vuelva a leer el capítulo titulado "El pulso de los Impulsos" y comprenderá a qué me refiero con esto.

Al margen de lo que estamos tratando aquí, siempre es posible que tengamos que posponer, y no digo abandonar sino dejarlo en stand by, nuestra intención de conseguir aquello por otras causas, o tal vez simplemente porque no es su momento, pero lo que nunca deberíamos hacer es desmerecer esa idea que hemos estado madurando, ya que si vimos algo en ello que nos mantuvo un tiempo visualizándolo es muy posible que, por descabellado o absurdo que parezca y los desánimos que podamos escuchar por parte de mucha gente, nos podría dar el tipo de beneficio que estamos buscando. En cualquier caso, no lo elimines de tu "disco duro", siempre lo podrás retomar en otra ocasión cuando las circunstancias estén más a tu favor, nunca se sabe.

Ahora bien, y por otro lado supongamos que sí es su momento y sabemos que nada ni nadie me va a hacer renunciar, interrumpir y mucho menos parar en la carrera emprendida hacia mi objetivo, "Ain't No Mountain High Enough", pero tampoco queremos ir como pollo sin cabeza y necesitamos optimizar lo máximo posible nuestros esfuerzos, tiempo y como no, nuestro presupuesto en el caso de proyectos que requieran de una inversión económica.

Para ello tendremos que ceñirnos a una guía, que debemos considerar como lo que para un barco es su carta de navegación, es decir, una herramienta poderosísima y absolutamente necesaria creada y basada en una estrategia minuciosamente estudiada que nos oriente paso por paso, siguiendo los criterios más coherentes posibles y marcándonos así una hoja de ruta que llamaremos PLAN DE ACCIÓN.

El Plan de Acción es lo que necesitaremos para ir del punto "A", al punto "B" con la trazada más adecuada y las mayores garantías de éxito. Eso sí, de nada servirá si no contamos con la premisa de convencernos que necesitaremos prestarnos a un elevado grado de autodisciplina que nos haga ser serios, metódicos y comprometidos realmente con lo que me va a marcar en cuanto al qué hacer, cuándo y con qué recursos.

Obviamente también nos ayudaría mucho mantener nuestra motivación alta, como veremos más adelante, y ver el vaso medio lleno y no medio vacío en determinados momentos duros, que llegarán, intentando a la vez no perder del todo la objetividad.

Por tanto, nuestra ACTITUD y el "Factor M" son claves y jugarán un papel más que importante, serán cruciales y determinantes para tener éxito en nuestra aventura.

Un buen Plan de Acción debería contener, al menos, lo siguiente:

-MI ¿POR QUÉ?: Saber la razón que le dé sentido a aquello por lo que vas a luchar.

-OBJETIVO FINAL: Aquello a por lo que voy.

-FECHA DE INICIO: Será nuestro punto de partida y no se debería cambiar una vez puesta, salvo por causas de fuerza mayor. 

-FECHA DE CONSECUCIÓN: Establecer una fecha de alcance teniendo en cuenta la cronología de la estrategia integrada en el Plan.

-ESTRATEGIA A SEGUIR: Elaborar el recorrido que tenemos que seguir supeditado a un marco temporal que determinemos, desgranando el Objetivo Final en sub objetivos u objetivos parciales debidamente ordenados que llamaremos "Objetivos PARTE". Los objetivos P A R T E son aquellos que son Parciales (P), Alcanzables (A), Realistas (R), planificados en un Tiempo (T) y Evaluables (E).
Cada Objetivo PARTE es muy importante que se consiga en su fecha estipulada.

-PREMIOS Y PENALIZACIONES: Es absolutamente necesario reconocer nuestros logros con pequeños premios o caprichos siempre que alcancemos un Objetivo Parte dentro de su fecha límite. Esto nos mantendrá la motivación alta y el enfoque, materializando los progresos y con ello dándonos una lectura general sobre si vamos por buen camino.
También y por tanto, es igual de necesario que "haya dolor", siempre que no lo hayamos conseguido sin una justificación de peso. Tenemos que ser honestos y sinceros con nosotros mismos y auto sancionarnos si creemos que no ha habido motivos serios que me hayan impedido conseguirlo. Esto nos ayudará a evitar relajarnos que suele ir parejo con el fracaso.
En ambos casos tanto los premios como las penalizaciones han de estar perfectamente definidos con anterioridad y escritos por nuestro puño y letra además de firmados por nosotros mismos. Es más, sería muy recomendable contar con algún cómplice que nos haga de testigo para asegurarnos aún más que cumpliremos, para bien o para mal, con lo escrito y firmado.

-LISTADO RECURSOS DE AYUDA: Anotar todo aquello que nos puede ser útil, desde contactos, herramientas, fuentes de información, personas de nuestro entorno más cercano que nos apoyan, etc.

-MÉTODOS PARA EVALUAR: Cada cierto tiempo y según lo tengamos dispuesto, tenemos que hacer un chequeo, una comprobación con su análisis de lo que llevamos hecho y si llevamos el ritmo adecuado. De esta manera podríamos sacar conclusiones diferentes a lo que creemos y así actuar en consecuencia a tiempo en caso necesario.

-PLAN B: Cuanto más preparados estemos ante posibles contratiempos, más posibilidades tendremos de conseguir nuestro Objetivo Final y en su fecha asignada. Si contamos con un Plan B tendremos una mejor capacidad de respuesta para reaccionar cuanto antes y poder pasar a un planteamiento distinto sin apenas modificar nuestro ritmo.

Como ejemplo podríamos poner uno relacionado con el mundo del deporte, concretamente con el ciclismo de competición. 
En este caso nos pondremos en la piel de un joven escalador (especialista en subidas de puertos) integrante de un equipo modesto que va a participar en el evento de "La Vuelta a España" que da comienzo durante la segunda quincena del mes de Agosto, cuando se establecería la Fecha de Inicio, y donde ha definido claramente su Objetivo Final: quedar en la mejor posición de su carrera profesional en el Gran Premio de la Montaña de la Vuelta a España, que es una clasificación secundaria de esta prueba donde se reconoce con un título y un trofeo al ciclista que obtiene más puntos en un cómputo general al término de la competición, es decir durante la primera quincena de Septiembre y cuando estaría estipulada la Fecha de Consecución. Los puntos son Premios recompensa por coronar las cimas más importantes de algunas etapas catalogadas como puertos Especiales, de Primera, Segunda ó Tercera categoría, son los Objetivos Parte y se distribuyen entre los primeros corredores baremados en función del orden por el que se va pasando. ¿Por qué?, porque busca además de contribuir para que su equipo consiga un mejor resultado, el que se fijen en él los equipos más importantes y le puedan llegar a ofertar así un puesto en su grupo de élite con lo que eso conllevaría.
Conforme van pasando las etapas se va haciendo balance de lo hecho y de lo que se ha conseguido identificando así si la Estrategia está funcionando o no. Esta Evaluación se hace a través de reuniones periódicas con los técnicos del equipo analizando datos y resultados.
Parte de la estrategia de cada etapa la compone ciertos Recursos que ayudarán al corredor, como puede ser la colaboración por parte de sus compañeros escaladores, las órdenes de equipo, el consejo, los ánimos y la información por parte del coche de asistencia técnica, recambios, bicicletas y personal cualificado que van en éste, la suplementación prevista para tomar y reponer sales minerales, energía, reducción de fatiga, etc.
Y por supuesto, cada vez que se pisa el asfalto el corredor lleva preparado un Plan B por los imprevistos que puedan surgir y hagan que la estrategia inicial deje de servir.

Gracias a este ejemplo podemos apreciar cómo un buen Plan de Acción compuesto por los puntos anteriormente expuestos aumenta considerablemente las posibilidades de éxito de nuestro escalador.

La conclusión que se puede sacar de esto es, que todo aquel que quiere ir a por algo y está dispuesto realmente a conseguirlo, no solo basta con subirse a la bicicleta y pedalear, sino también necesitaría diseñar y seguir una guía con una estrategia, una planificación específica, un PLAN DE ACCIÓN.



Jesús Aragón Rubio.