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lunes, 17 de marzo de 2014

EL PULSO DE LOS IMPULSOS.

EL PULSO DE LOS IMPULSOS.

¿A quién no le ha pasado alguna vez perseguir un objetivo deseado y desalentarse en el camino, bien por falta de motivación, de ilusión, por impaciencia o desesperación?

Esta reacción tan humana y habitual de “tirar la toalla” viene dada muchas veces por la falta de estimación del “Factor M” (véase en mi artículo titulado así del mes de octubre/13).

http://jesusaragonrubio.blogspot.com.es/2013/10/el-factor-m-clave-para-coseguir-lo-que.html


No obstante, si nuestro objetivo o meta precisa de recorrer un camino, ya no sólo con obstáculos, sino de una media a larga duración, entonces es cuando se produce lo que yo llamo “el pulso de los impulsos” si no mantenemos alta nuestra motivación. Esto quiere decir que empieza a librarse una batalla interna nuestra entre quién puede más, si las ganas de conseguirlo o las ganas de abandonar. Esta batalla a medida que pasa el tiempo va cobrando más importancia estando cada vez más presente en nuestros pensamientos, de modo que cada vez reflexionamos más sobre tomar la decisión de continuar, o por el contrario abandonar.




Por ello (y teniendo en cuenta principalmente el “Factor M”), para garantizarnos aún más el éxito en nuestro empeño por alcanzar nuestra meta, debemos mantener nuestra motivación elevada. Lo vamos a conseguir estableciendo pequeños objetivos durante el camino, fácilmente asequibles en cortos espacios de tiempo y nos premiaremos por su consecución, aunque sea con pequeños detalles o caprichos, pero que simbolicen ese reconocimiento y recompensa por el buen trabajo que se está realizando ajustandose a nuestro plan de acción. Esto es fundamental ya que, si no celebramos un mínimo nuestros logros en el camino hacia esa meta, nuestra ilusión y motivación pueden verse mermadas al no visualizarnos claramente cada vez más cerca de la misma y poco a poco “el pulso de los impulsos” se irá inclinando hacia el lado del fracaso o abandono.

Marcando un mapa de ruta, compuesto por varios pequeños objetivos e ir cumpliendo cada uno de ellos como si se tratase de pasar de pantalla en un videojuego y celebrándolo por ello, nos mantendremos enfocados y con ello el pulso inclinado a favor de las ganas de conseguirlo.




Jesús Aragón Rubio.