Translate

viernes, 5 de mayo de 2017

EL PUENTE HACIA TU LIBERTAD FINANCIERA: LOS INGRESOS PASIVOS. PARTE II

EL PUENTE HACIA TU LIBERTAD FINANCIERA: LOS INGRESOS PASIVOS. PARTE II

Se han llegado a definir como “La novena maravilla del mundo”. Los Ingresos Pasivos y recurrentes son aquellos que se obtienen sin tener que realizar ninguna o apenas ninguna actividad de forma regular.

Dicho de otro modo, para conseguirlos no se tiene que intercambiar tiempo por dinero (entrada miércoles, 29 de Mayo de 2013. “Cubos de agua = lado izquierdo. Acueducto = lado derecho”).

Esta forma de generar ingresos sin malgastar nuestro mejor activo (el tiempo), viene dada gracias al desarrollo de sistemas o productos que exigieron de una importante dedicación de nuestro tiempo y esfuerzo al principio para crearlos pero que después de hacerlo nos proporcionan un flujo continuo de efectivo sin la necesidad de nuestra presencia ni esfuerzo.

Mi gran amigo y mentor Juan Haro, fundador de laescueladeinversion.com enseña a que en la ecuación: I (ingresos)/G (gastos) el resultado sea >1, saliendo uno mismo de esa ecuación a través de un canal, donde la  “I de ingresos” se convierte en la “I de ingresos pasivos”.

Antes de pasar a enumerar algunos ejemplos de ingresos pasivos, también llamados Residuales al tener lugar a lo largo del tiempo, me gustaría añadir y recordar que en ningún momento he dicho que sea fácil obtenerlos, la creación de sistemas, productos, mecanismos y canales que persiguen este objetivo precisan de destreza, paciencia, fracasos, investigación, formación y en ocasiones hasta cierto riesgo, si se invierte capital. No olvidemos que si fuera fácil, como se suele decir con gran acierto, prácticamente todo el mundo gozaría de la tan anhelada LIBERTAD FINANCIERA, pero no es imposible.

Algunos ejemplos de INGRESOS PASIVOS y fórmulas serían:

  •  Los procedentes del alquiler de una finca (vivienda, garaje, terreno, nave...)
  •  Las regalías o royalties obtenidos por los derechos de autor de un disco grabado, un libro escrito físico o ebook, un audio libro o algún curso digital grabado y maquetado.
  • Por los derechos de explotación de un invento patentado o una marca registrada.
  • Las cuotas recibidas por los anunciantes en tus sitios digitales (web, blog, apps, canal vídeo.…), o físicos (coche, poste, valla publicitaria, terraza….)
Estos son solo unos ejemplos, hay muchísimos más aunque puedan tener ciertos matices por los que se diferencien unos de otros en cuanto a la cantidad de tiempo y esfuerzo a mantener, aunque nunca debería ni siquiera de acercarse a lo exigido en el momento de su creación.

Otra de las razones por las que los hacen tan atractivos, además de por la tranquilidad que ofrecen permitiéndonos disfrutar más de nuestro tiempo, es la posibilidad de crear nuevas fuentes de este tipo de ingresos, que si se consigue tener éxito con ellas nos aumentaría nuestra riqueza, ¡ojo!, siempre controlando nuestro nivel de gastos bajo para incrementar nuestra fortuna neta, y nos aseguraría en mayor medida mantener nuestra LIBERTAD FINANCIERA.



Jesús Aragón Rubio.

EL PUENTE HACIA TU LIBERTAD FINANCIERA: LOS INGRESOS PASIVOS. PARTE I


EL PUENTE HACIA TU LIBERTAD FINANCIERA: LOS INGRESOS PASIVOS. PARTE I

Cuántas veces habremos escuchado la famosa frase: “el dinero no trae la felicidad”, y cuántos de nosotros la habremos dicho en cierto momento sin estar muy convencidos, porque en el fondo sabemos de sobra que si no la trae, desde luego que ayudaría mucho, muchísimo a traerla, ¿o no?.

Vivimos en sociedades y culturas regidas por el consumo y un sistema de libre comercio donde para cubrir nuestras necesidades básicas más las que nos crean, además de los lujos y nuestro afán inconformista unido a la ambición casi insaciable que nos caracteriza a la especie humana de querer siempre tener más y mejor, hacen que el dinero como medio de intercambio y riqueza económica sea un factor tan determinante en nuestra forma de vivir y por tanto de nuestro bienestar, que lo necesitemos y lo deseemos. Es más, lo adoremos.

Ahora bien, si esa sensación de felicidad la tomásemos como un fin y el medio para conseguirla es el dinero, podría tener una duración muy inferior a la que nos gustaría ya que, si ese dinero que nos permite vivir como queremos se acaba, se acabaría esa forma de vivir que tan bien hace sentirnos. A lo que nos lleva a plantearnos qué formas o sistemas de ganar dinero necesitamos poner en práctica para que nunca nos falte.

No conozco a nadie, y no digo con ello que no lo haya, que le encante tener que trabajar por obligación y por cuenta ajena dedicándole una tercera parte de las 24 horas de su día, como mínimo, para percibir a cambio una compensación económica que con suerte o apenas cubra sus gastos más elementales.

Más bien lo que ansiamos todos es cobrar lo máximo posible en esa fracción de horas laborales  para cubrir de sobra nuestros gastos básicos y nos permita acercarnos además al estilo de vida que queremos....,o más que buscar un estilo de vida en muchos casos parece más bien el obtener más bienes materiales, pero en cualquier caso la mayoría de las veces el precio que tenemos que pagar es sacrificar parte de nuestro tiempo libre para poder ganar más.


Sin embargo, no nos encontramos con esa sensación tan agradable a la que llamamos felicidad hasta que estamos disfrutando de esas dos semanas de  vacaciones seguidas que pasamos al año con nuestra familia y amigos donde, ya sea disfrutando de una bebida refrescante sentado en una terraza o echado en la arena de la playa por ejemplo, se nos escapa esa gran frase: “siii, esto es vida”. ¿No será que nuestro subconsciente está tranquilo al saber que podemos disponer de la totalidad de nuestro más preciado regalo, es decir el tiempo, disfrutándolo como queremos y sin tener que preocuparnos (al menos por esa cantidad de días) por tener que ir a ganar el dinero necesario para vivir de esa forma?.

Con lo que llegado a este punto podríamos hablar de cómo encontrar en este sentido nuestro “Santo Grial”, dicho de otro modo y más conocido como LA LIBERTAD FINANCIERA.

Pero, ¿qué es la libertad financiera?. Antes de explicar este concepto también me gustaría mencionar y explicar el significado de, ¿qué es la RIQUEZA?.

Efectivamente son dos conceptos que guardan algo de relación aunque signifiquen cosas distintas, sin embargo hay mucha gente que piensa que la riqueza y la libertad financiera son prácticamente la misma cosa, porque relacionan directamente el hecho de que si se gana mucho dinero entonces, y como consecuencia, se es financieramente libre. Esto pasa porque estas personas entienden por “riqueza” a la cantidad de dinero que una persona gana, sin embargo se puede estar ganando unos ingresos elevados o incluso muy elevados pero no llegar a cubrir los gastos que se tienen. Por tanto esa sería una situación de ruina y no de riqueza si se analizara bajo la perspectiva de lo que se denomina la fortuna neta de ese individuo.

Veamos entonces qué son y cómo se miden la riqueza y la libertad financiera según  Robert T. Kiyosaki, reconocido experto a nivel mundial en el mundo de las inversiones y las finanzas. Kiyosaki define el concepto de riqueza como “el tiempo que puedes estar sin trabajar manteniendo tu calidad de vida”, es decir, en el ámbito de la educación financiera, la riqueza no se mide por la cantidad de dinero que se gana, sino por la cantidad de tiempo del que puedes disponer viviendo en estado de máximo bienestar económico. Y define el concepto de libertad financiera  (globalizado a raíz del bestseller “Padre Rico, Padre Pobre”, escrito por él), como “la capacidad de un individuo de cubrir todas sus necesidades económicas sin que para ello tenga que realizar ningún tipo de actividad”, a lo que se le podría añadir “de forma permanente”, puesto que se refiere a un estilo de vida como tal.

Teniendo en cuenta estas definiciones tan instructivas, obtenemos alguna clave si queremos ayudar a que la felicidad se incremente en nuestras vidas.

En la parte II de este capítulo veremos y desarrollaremos esta “alguna clave” que acabamos de mencionar.


Jesús Aragón Rubio.